domingo 6 de diciembre de 2009

George and AJ, otro corto de "Up"

Supongo que será por las fechas consumistas que se avecinan, pero ya empiezan a aparecer algunos títulos muy interesantes en DVD y Blu-ray. La joya de estas navidades es la edición en el nuevo formato de la última película de Pixar, Up, con nada menos que 4 discos: 2 blu-ray con la película y los extras, un DVD con la película, y la copia digital para poder pasar el largo a tu ordenador sin problemas.
A propósito de esta película, Pixar ha colgado en su canal de YouTube un nuevo corto acerca de la película. En este caso trata de George y AJ, los dos empleados de la residencia Shady Oaks que pretenden llevarse allí al protagonista, Carl Friedricksen. Sin embargo se encuentran con algo que no habrían imaginado ni en sueños, como bien sabe cualquiera que haya visto Up.
Escrito y dirigido por Josh Cooley, el corto es una sucesión de divertidísimos sketches que les suceden a los dos empleados después de la pionera aventura del señor Friedricksen.
Disfrutadlo.


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viernes 16 de octubre de 2009

Videogioco, de Donato Sansone

La animación no es sólo los dibujos animados que estamos acostumbrados a ver en el cine y la televisión, ni los muñecos de plastilina que cobran vida gracias a la técnica del stop motion, o la más reciente animación por ordenador a la que nos tienen acustumbradas las películas de Pixar.
El italiano Donato Sansone ha demostrado con sus cortos que su estilo está muy alejado de las grandes vías de la animación y propone una propia. En el siguiente corto, Videogioco, podremos observar alguna de sus características.

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En los primeros segundos del vídeo observamos cómo Sansone lo ha realizado. Podríamos decir que la técnica del corto sería algo similar a la de los dibujos animados tradicionales pero en este caso se puede apreciar el "truco": vemos cómo las manos mueven los papeles para que los dibujos adquieran la sensación de movimiento. En una animación convencional, esa parte del proceso es la que se elimina.
El vídeo tiene unos antecedentes dentro de la filmografía del propio director, como en su anterior corto Lovecube, mucho más explícito, donde las caras del cubo sirven para exponer los rostros de cada persona, moviéndose para un lado u otro y por lo tanto cambiando sus expresiones.
Puede que el vídeo guste o no, pero por lo menos nos encontramos con algo distinto dentro de un mundo tan inmenso como es el de la animación.

viernes 9 de octubre de 2009

Las 50 mejores películas de animación


El equivalente a la Guía del Ocio en Londres, Time Out London, ha hecho pública una lista de 50 películas que, a su parecer, son las mejores de la historia de la animación. En las votaciones han colaborado los compradores de la revista al igual que el director y ex Monty Python Terry Gilliam. No queda muy claro su intervención en la lista aunque sí que le han encargado el trabajo de comentar alguna de ellas.
Por supuesto, no todo el mundo estará de acuerdo con una lista en la que, por otra parte, nos encontramos sobre todo con películas comerciales: mucho Disney, Pixar y Ghibli. Esto no quiere decir que las películas de estos estudios sean de baja calidad, nada más lejos de la realidad, pero hay que tener en cuenta que el jurado es el público en general, no especialistas en la materia.
A continuación pongo en top ten. Las otras 40 podéis verlas en la página: http://www.timeout.com/film/features/show-feature/8866/

  1. My Neighbour Totoro (1988) Hayao Miyazaki
  2. Snow White and the Seven Dwarfs (1937) David Hand
  3. The Bugs Bunny/Road Runner Movie (1979) Chuck Jones & Phil Monroe
  4. Fantasia (1940)
  5. Toy Story (1995) John Lasseter
  6. Spirited Away (2001) Hayao Miyazaki
  7. Yellow Submarine (1968) George Dunning
  8. Belleville Rendez-vouz (2003) Sylvain Chomet
  9. South Park: Bigger, Longer & Uncut (1999) Trey Parker
  10. Robin Hood (1973) Wolfgang Reitherman

PD.: Es una pena que La Princesa Mononoke sea la vigésimo sexta, pero me alegro de que al menos la primera sea una película de Miyazaki.

viernes 2 de octubre de 2009

Malditos Bastardos

CALIFICACIÓN: ****


FICHA TÉCNICA:
Dirección: Quentin Tarantino. Intérpretes: Brad Pitt, Diane Kruger, Christoph Waltz, Daniel Brühl, Mélanie Laurent, Eli Roth, Michael Fassbender. Guión: Quentin Tarantino. Fotografía: Robert Richardson. Música: Varios. Nacionalidad: Estados Unidos, 2009. Duración: 153 min. Género: Bélica.

Brad Pitt dice al final de la película, como colofón a más de dos horas y media de intenso metraje: “ésta es mi obra maestra”. La frase viene precedida de una acto cruel, puede que desproporcionado, aunque para él totalmente justificado. Y se refiere a que lo ha hecho tantas veces que, por el simple hecho de obtener experiencia por cada una de las repeticiones, ésta última se ha convertido en la mejor de todas, en su obra maestra.
Es obvio que lo que pretende Tarantino con la lapidaria última frase de su guión es referirse a su última cinta, Malditos Bastardos, como “su obra maestra”, la mejor que ha realizado hasta el momento en su nada humilde opinión. Después de seis largometrajes, sin contar la que nos ocupa, la evolución natural de un director le habría llevado a cambiar su estilo, o por lo menos a variarlo de alguna forma. Sin embargo Tarantino no ha modificado ni un ápice su tradición cinéfila y cada vez la tiene más presente en sus filmes. En su primer trabajo tras la cámara (y ante ella), My Best Friend's Birthday de 1987, ya demostraba una inusual inclinación por los retorcidos diálogos, especialmente si giraban en torno a música o cine, que se alargaban hasta la saciedad.
En Malditos Bastardos podemos observar cómo Tarantino continúa aplicando esta temática a algunos de sus diálogos, pese a que esté ambientada en la Segunda Guerra Mundial y las conversaciones tengan lugar en el despacho de una alto cargo militar en vez de en un bar de carretera. Los diálogos se prolongan de manera exagerada, con frases que en un principio pueden parecer insustanciales pero que finalmente observamos que no es así. Sin embargo algo ha cambiado con respecto a sus orígenes. El espectador ya no experimenta esa sensación de vacío en los diálogos, ni pierde la atención por su interminable duración: puede que sean las conversaciones más largas que Tarantino ha escrito en un guión, pero sin duda son de las más atrayentes. El director trata estas escenas como una película en sí misma, con una pequeña introducción que se desarrolla y alcanza su correspondiente clímax.
Aunque la conversaciones en sí mismas son todo un logro, y la principal característica no sólo de esta película sino de la filmografía entera de Tarantino, hacen que el ritmo general de la historia se vea afectado. Esto no es algo muy común en las cintas del director, que sabe perfectamente cómo tratar cada una de las escenas dentro del conjunto de la obra, sin embargo en ésta última parece que su prioridad han sido los diálogos y no ha puesto suficiente atención en el resto de los factores.
Otro punto al que Tarantino presta mucha atención en sus guiones es al trabajo psicológico de los personajes. Suele trabajar con numerosos tipos de roles para sus historias y siempre están perfectamente caracterizados y expuestos para el espectador. No cae en los clichés ni en los prototípicos estereotipos utilizados hasta la saciedad por el género de gangsters, sino que crea personajes singulares, con sus particularidades que les hacen diferentes al resto. En Malditos Bastardos también se pueden observar esos innatos instintos de caracterizar a cada uno de los individuos para conseguir un conjunto completo con distintas psicologías y puntos de vista dentro de la misma historia. Sin embargo algunos de ellos no están tan trabajados como nos tiene acostumbrados Tarantino. Por ejemplo, los famosos bastardos se convierten en un grupo donde sólo una par de ellos están tratados correctamente, aunque la mayoría forman parte activa de la película. Aparte de esto el protagonismo que parecen tener a priori, antes de ver la película, no es tal y se convierten únicamente en el elemento que dota de escenas de acción a la cinta.
¿Entonces si los Bastardos no son los protagonistas, quiénes lo son? La respuesta a esta pregunta es, sin dudad, el coronel Hans Landa. El popularmente llamado “cazajudíos”, fama que se ha ganado él solo, se convierte en el protagonista absoluto de la película, no sólo porque la historia así lo marca, sino por la hipnótica actuación de Christoph Waltz, el coronel nazi más verosímil de la Historia. Pese a la dificultad de su papel (llega a hablar en cuatro idiomas) no flojea en ningún momento, lo que provoca que el resto de actores que comparten plano con él queden completamente eclipsados. También ayuda a su papel el enorme trabajo de caracterización que hace Tarantino de su personaje. No nos encontramos con el típico militar nazi de las películas norteamericanas, un ser sanguinario sin escrúpulos al que le ciegan sus ideales. Aquí simplemente nos encontramos con un coronel que es muy bueno en su trabajo, por no decir el mejor, aunque consista en encontrar y matar gente. Pero también tiene un lado humano, aunque no sea precisamente positivo. La ambición innata de todo ser, de conseguir una calidad de vida superior, de anhelar lo que no se tiene, es lo que hace humano al coronel Hans Landa. Puede que no sea una virtud de la que se pueda sentir orgulloso, o que el espectador no se identifique con sus acciones, pero ese sentimiento está tan arraigado en la forma de ser de las personas que no se puede cuestionar su humanidad.
Por lo tanto nos encontramos con una película que, aunque está impregnada de ese estilo tan característico del director con diálogos tan enrevesados como efectivos y personajes que monopolizan la puesta en escena, también observamos algunas lagunas que no son propias de las películas de Tarantino. Él opina que Malditos Bastardos es su obra maestra. Yo, personalmente, opino que no.


Carlos Sanz

jueves 1 de octubre de 2009

La unión de Disney y Marvel

A finales de Agosto saltó la noticia de que la todopoderosa Disney había adquirida Marvel Entertainment por nada más y nada menos que cuatro mil millones de dólares. Mucho se ha hablado de cómo esto afectará a los trabajos que cada una de las empresas tenían firmados por separado, aunque por lo visto nada cambiará, sólo que ahora las decisiones de Marvel las tomará el presidente de Disney.
Desde la página Worth1000 han querido aportar su pequeño granito de arena a todo este circo propagandístico haciendo lo que mejor saben hacer: retocar fotos. ¿Cómo hubieran sido las películas de Pixar con la influencia directa de Hulk o Lobezno?¿Sería tan inocente Micky Mouse si hubiera conocido a Spiderman? En Worth1000 nos muestran algunos ejemplos. Sin desperdicio.